Trastornos como la ansiedad o la depresión cuestan más de 750 millones de euros anuales en españa

“Se estima que los  trastornos mentales pueden representar un 1% del PIB en pérdida de productividad”.

De acuerdo a un informe publicado por la escuela de negocios London School of Economics, la depresión y los trastornos por ansiedad cuestan al Reino Unido 17.000 millones de euros anualmente, dónde hay más personas de baja por trastornos emocionales que el número total de parados.

En España, el coste total de los trastornos depresivos y por ansiedad se estima en más de 750 millones de euros anuales, excluyendo el impacto en la productividad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es la principal causa de discapacidad. En España afecta al 5% de la población y continúa en aumento, sobre todo dentro de la población activa. Este dato indica un importante coste para la economía nacional y una considerable disminución del rendimiento económico de las organizaciones.

La London School of Economics propone implementar psicoterapia en las empresas.
Hay que considerar que un gran número de empleados jamás diría a su jefe que está pasando por alguna dificultad emocional o mental, por temor a ser considerados no válidos para su puesto de trabajo. Es más habitual y está más normalizado ausentarse del trabajo por un problema relacionado con dolores físicos, resfriados, fiebre, etc.

Reducir el estrés perjudicial en el puesto de trabajo

Esta situación es la pescadilla que se muerde la cola, pues el estrés prolongado suele desembocar en depresión. Entonces ¿Qué se puede hacer para disminuir el estrés innecesario y perjudicial en el puesto de trabajo? Algunos populares ejemplos son la flexibilidad horaria, la conciliación, las clases de yoga o las guarderías para hijos de empleados.

Las medidas de conciliación permiten a los empleados combinar las obligaciones en el lugar de trabajo con sus compromisos familiares, y así adaptar mejor su día a día a sus necesidades. A menudo es complicado, ya que por ejemplo en el caso que al jefe no le parezca bien que su empleado acuda a yoga, cuando éste vaya a clase, pasará esos 45 minutos pensando en cómo su jefe desconfía de él.

Es importante destacar que en el lugar de trabajo hay un lugar para el estrés, para un estrés positivo, aquel que nos permite hacerle frente a las dificultades, crear soluciones y crecer con los retos que se plantean.

Crear un clima de confianza en la empresa

Las empresas cada vez más son conscientes de su responsabilidad social para gestionar y equilibrar el estrés positivo y negativo de sus empleados. Las organizaciones que reconocen esto e intentan mejorar la situación, presentan niveles de absentismo significativamente inferiores, ofrecen respuestas más rápidas a las demandas del mercado y construyen mejores relaciones con sus clientes.

El camino para conseguirlo es único para cada organización, pero existe una cuestión universal: la confianza.

Cuando la confianza no existe en el lugar de trabajo, es habitual que aparezca la negatividad, el pesimismo, la actitud defensiva y en consecuencia, los estados depresivos.

Cultivando la confianza, lo natural es sentirse comprendido, comprometido, con una actitud abierta y preparado para afrontar los retos. Y por último, alcanzar lo más importante, la felicidad y el bienestar.

Según el artículo 4 del Estatuto de los Trabajadores, las empresas deben «asegurar la integridad física y psicológica de los empleados y el respeto a su bienestar emocional».

Por este motivo, es responsabilidad de las personas que dirigen organizaciones y de los gobiernos, reflexionar sobre qué hacer para crear un clima de confianza dónde el valor del estrés sea positivo.

Fuentes consultadas: El Periódico